viernes, 24 de diciembre de 2010

Tratado de Metapsíquica de Charles Robert Richet (7)

2.º Período magnético1.

1. Sobre la obra de Mesmer y los orígenes del magnetismo, véase especialmente el notable artículo de J. Ochorowicz. Hypnotisme, in Dict. de Physiologie (Hipnotismo, en el Diccionario de Fisiología), de Ch. Richet, París, 1909, VIII, 709-777. -K. Kiesewetter, Geschichte des neueren Occultismus (Historia del ocultismo moderno); geheimwssenschaftliche Systeme von Agrippa bis Karl du Prel.; , 2º édit., Leipzig, 1907. En cuanto a la bibliografía del magnetismo animal y del hipnotismo, la encontraremos en el libro de M. Dessoir.

Mesmer
Con Mesmer, todo cambia: Mesmer fue el iniciador del magnetismo animal, que, sin ser confundido con el metapsiquismo, sin embargo está muy unido.

En 1766, Antoine Frédéric Mesmer (1733-1815) hace aparecer en Viena, para la tesis inaugural de doctorado en medicina, un estudio sobre la influencia fisiológica de los planetas2. Durante diez años, de 1766 a 1776, estudia, reflexiona, analiza, tratando de llevar la astronomía a la medicina, y buscando activamente el ruido y la publicidad. En 1778, llega a París, y al año siguiente publica su primera obra dogmática3.

2. Diss. physico-medica planetarum influxu. 48 p., 16º, Vindobonae, Ghelen, 1766.

3. Mémoire sur la découverte du magnétisme animal (Memoria sobre el descubrimiento del magnetismo animal), 85 p., 12º, Génova y París, P. -F. Didot, 1779. -Véase también Mémorie sur la découverte du magnetisme animal (Memoria sobre el descubrimiento del magnetismo animal), 168 p., 8º, París, 1799. -Ochorowicz le devolvió justicia plena a Mesmer, que verdaderamente fue un precursor.

En seguida comprendimos que allí se trataban hechos nuevos y extraordinarios. La moda se metió en eso. La Real Sociedad de Medicina, la Academia de las Ciencias y la Facultad intervinieron. Se probó que por los métodos de Mesmer, se provocaba un cierto estado psicofisiológico, que podía ser eficaz a veces en la curación de enfermedades.

Magnetismo animal
La nueva doctrina conquistó enseguida a numerosos adeptos, médicos, magistrados, gentilhombres, sabios. Pronto el magnetismo animal se hizo una práctica común. Fue sobre todo gracias a Puységur, el cual, modificando los métodos de Mesmer, creó verdaderamente (con d'Eslon, y con el naturalista Deleuze, bibliotecario de la Biblioteca del Jardín de las Plantas) el magnetismo animal (sonambulismo provocado) tal como le conocemos hoy en día4.

4. Maxime de Puységur, Rapport des cures opérées à Bayonne par le magnétisme animal, adressé à M. l'abbé de Poulouzat, conseiller clerc au Parlement de Bordeaux (Informe de las curaciones efectuadas en Bayona por el magnetismo animal, enviado al Sr. Abad de Poulouzat, clérigo consejero del Parlamento de Burdeos), Bayona, 1784. Mémoires pour servir à l'établissement du magnétisme animal (Memorias para uso en la preparación del magnetismo animal), París, 8º, 1820. -DeleuzeHistoire critique du magnétisme animal (Historia crítica del magnetismo animal), 1ª edición, 1813. -Pététin, Electricité animale, mémoires sur la catalepsie (Electricidad animal, memorias sobre la catalepsia). -Foissac, Rapport et discussions sur le magnétisme animal (Informe y debates sobre el magnetismo animal), París, 1825. -Deleuze, Instruction pratique sur le magnétisme animal (Instrucción práctica sobre el magnetismo animal), dern. éd., París, 1853.

Mesmer, adoptando la palabra magnetismo, quería decir solamente acción a distancia, como antaño Paracelso o Goclenius, cuando hablaban de la acción magnética de los astros o de las sustancias. En este sentido Mesmer fue más metapsíquico que sus sucesores inmediatos.

Con Puységur, d'Eslon, Deleuze, la magnetización se hizo sobre todo un procedimiento terapéutico. Sin embargo, más allá de esto, los hechos metapsíquicos, la acción a distancia, la visión a través de los cuerpos opacos, la clarividencia (o lucidez), fueron observados. Pero -lo que es bastante singular- casi todo el esfuerzo de los magnetizadores se centró sobre el diagnóstico y la terapéutica de las enfermedades5.

5. Sin embargo, hay una obra póstuma de Deleuze, Mémoire sur la faculté de prévision (Memoria sobre la facultad de previsión), con notas de M. Mielle, París, 1834.

Pététin, médico de Lyon, citó diversos hechos de criptestesia que explica de una manera ingenua por una sensibilidad especial del epigastrio. Uno de sus pacientes, cataléptico, cuando se le ponía una carta sobre el estómago, reconocía esta carta. Pététin es uno de los magnetizadores de tiempos pasados que, con más cuidado, han estudiado los fenómenos psicológicos, o mejor dicho, metapsíquicos, que acompañan tan a menudo a la hipnosis.

Barón Du Potet
El Barón Du Potet, y Husson, el médico del Hotel Dieu y miembro de la Academia de Medicina, hicieron en 1825 las experiencias resonantes sobre el sonambulismo provocado a distancia6. Un informe memorable, presentado a la Academia de Medicina de París, apareció en 1833 (Husson, ponente).

6. Rapports et discussions de l'Académie royale de Médecine sur le magnétisme animal (Informes y debates de la Real Academia de Medicina sobre el magnetismo animal), 8º, París, 1833.

Entre las conclusiones que fueron adoptadas, señalaré las siguientes, que parecen audaces, incluso hoy en día:

«La voluntad, la fijeza de la mirada, bastaron para producir los fenómenos magnéticos, incluso sin el conocimiento del magnetizado.»

«El estado de sonambulismo puede dar lugar al desarrollo de nuevas facultades designadas bajo el nombre de clarividencia, bajo el nombre de intuición, bajo el nombre de previsión interior.»

«Por la voluntad, podemos no sólo actuar sobre el magnetizado, sino que además podemos ponerlo completamente en sonambulismo, y hacerlo sin su consentimiento, fuera de su vista, a una cierta distancia y a través de las puertas cerradas.»

«Vimos a dos sonámbulos distinguir, con los ojos cerrados, los objetos que se colocaron delante de ellos: designaron, sin tocarlas, el color y el valor de las cartas, leyeron palabras escritas a mano, o unas pocas líneas de libros que se abrieron al azar. Este fenómeno se produce al tiempo que con los dedos se les cerraba la apertura de los párpados.»

A pesar de estas afirmaciones, el escepticismo de los sabios oficiales triunfó. El informe de Husson fue combatido, luego olvidado, y los fenómenos metapsíquicos, de los que los novelistas se apoderaron, fueron negados o más bien despreciados por los hombres de ciencia.

Federica Hauff
En Alemania, hubo una observación notable, la de Federica Hauff, a la que Justus Kerner, médico y poeta, estudió durante mucho tiempo, con una predilección justificada por las facultades extraordinarias de esta notable médium7.

7. Die Seherin von Prevorst, Eröffnungen über das innere Leben d. Menschen und über das Hereinragen einer Geisterwelt in die unsere (La vidente de Prevorst, aperturas de la vida interior de las personas y sobre la intrusión de un mundo espiritual en el nuestro), Stuttgart, 1829, 5ª edic., Stuttgart, 1877. Die Seherin von Prevorst und ihre Geschichte in der Geisterwelt, nach Just. Kerner, von einem ihrer Zeitgenossen (La vidente de Prevorst y su historia en el mundo de los espíritus, después de Just. Kerner, por uno de sus contemporáneos), Stuttgart, 1869. -A. Reinhard, Justinus Kerner und das Kernerhaus, zu Weinberg (Justus Kerner y la casa Kerner, el viñedo), Tubingen, 1886. -J. Kerner, Blätter aus Prevorst Originalien und Lesefrüchte für Freunde des innern Lebens (Documentos originales de Prevorst y lecturas para amigos de la vida interior), Stuttgart, 1831-1839.


Nota del Búho Miope: Puede decargar el volumen 2 de Blätter aus Prevorst Originalien und Lesefrüchte für Freunde des innern Lebens desde aquí.


Justus Kerner
No hay duda de que Federica Hauff ha sido una médium poderosa. Veía espíritus, y hasta podía provocar materializaciones. «Un día, dice Kerner, mientras conversaba con su hermano, me dijo: ¡Silencio! Hay aquí un espíritu que atraviesa la habitación y que va hacia mi hermana. Entonces veo cerca de la cama de Federica Hauff una forma indecisa, como una columna luminosa, del tamaño de un ser humano que está al pie de la cama de la vidente, y que le habla en voz baja.»

Alrededor de ella se oían golpes producidos de forma espontánea, que se provocaban en los objetos cercanos, sobre las mesas, sobre la madera de su cama. Los objetos podían moverse sin contacto, y es probable que hablase en lenguas desconocidas. Tuvo fenómenos de levitación.

Fue sólo durante tres años, de 1826 a 1829, que ella pudo hacer estos notables fenómenos. Durante estos tres años, ella estaba muy enferma y apenas podía levantarse de la cama. Todos los que, en lugar de ridiculizar, estudiaron a Federica Hauff, estaban convencidos, no sólo de su buena fe, sino también de sus fenómenos metapsíquicos (llamados entonces sobrenaturales); por ejemplo el magistrado Pfaffer y Strauss, el famoso autor de la Vie de Jésus (Vida de Jesús).

Carl Ludwig von Reichenbach
En aquella época, también en Alemania, aparecían los trabajos de Reichenbach. Su obra es más bien un capítulo (muy oscuro) de fisiología que de metapsíquica; porque la acción del imán sobre los organismos no puede confundirse con la criptestesia o la telequinesia. Los trabajos de Reichenbach han sido desgraciadamente mucho menos estudiados que discutidos8.

8. A. de Rochas parcialmente los publicó en francés, con añadidos interesantes.

Mad. Lenormand
Esto se refiere exclusivamente a la metapsíquica, son las observaciones de lucidez que se dieron, sobre todo en Francia, en sonámbulos lúcidos, como Mad. Pigeaire y Alexis Didier. Sin embargo, de 1830 a 1870, los científicos y los médicos, salvo en raras excepciones, se ocuparon del sonambulismo sólo para combatirlo. Y comprendemos bastante bien su estado de ánimo. Sacando provecho de la supuesta virtud y terapéutica del magnetismo, numerosos gabinetes de sonámbulos consultores, lúcidos o clarividentes, se establecieron en todas partes, tanto en Francia como en el extranjero, en todas las grandes y pequeñas ciudades. Había sonámbulos en todos los recintos feriales. Se convirtió en una profesión, y de moralidad cuestionable. Los sonámbulos echaban las cartas, o adivinaban el futuro en los posos del café, o hacían quiromancia. El público crédulo iba a visitarles, y los científicos se encogían de hombros. En medio de todo esto, la clarividencia de ciertas sonámbulas, como Mad. Lenormand, Mad. Pigeaire y Alexis, desaparecía y se hacía insignificante. Sin embargo, hubo entonces algunas obras serias9.

9. Du Potet, Essai sur l'enseignement philosophique du magnétisme (Ensayo sobre la doctrina filosófica del magnetismo), 8º, París, 1845. -La Fontaine, L'art de magnétiser ou le magnétisme vital considéré sous le point de vue théorique, pratique et thérapeutique (El arte de magnetizar o el magnetismo vital considerado bajo el punto de vista teórico, práctico y terapéutico), París, 1847, 5ª edic., 1887. -Bertrand A., Du magnétisme animal en France, suivi de considérations sur l'apparition de l'extase dans les traitements magnétiques (Del magnetismo animal en Francia, seguido por consideraciones sobre la aparición del éxtasis en los tratamientos magnéticos), París, 1826. -Teste, Manuel pratique du magnétisme animal (Manual práctico de magnetismo animal), 12º, París, 1840. -Elliotson, Animal magnetism (Magnetismo animal), Lancet, 1837, 1838, p. 122, 282, 377, 400, 441, 516, 546, 585, 615, 634. -Esdaille, Reports of the magnetic Hospital (Informes del Hospital magnético), Calcuta, 1848, 761. -Passavant, Untersuchungen uber den Lebenmagnetismus und das Hellsehen (Estudios sobre el magnetismo de la vida y la clarividencia), 2ª edic., Frankfurt, A. M., 1837.


Muchos periódicos han aparecido, que, en general, tuvieron una existencia efímera. Otros, sin embargo, vivieron mucho tiempo. Le Journal du Magnétisme (El Periódico del Magnetismo) editado por Du Potet, 1845-1885. -The Zoist, journal of cerebral physiology and mesmerism and their application to human welfare (El Zoist, diario de fisiología cerebral y mesmerismo y su aplicación al bienestar humano) (Londres, H. Baillére, 1843-1853). -Archiv für den thierischen Magnetismus (Archivos para el magnetismo animal), Altenburg y Liepzig, 1817-1822. Se podrían citar muchos más.

Nota del Búho Miope: Puede descargar el volumen I de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen II de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen V de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen VI de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen VII de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen IX de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen X de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen XI de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen XII de The Zoist... desde aquí. Puede descargar el volumen I de Archiv für den thierischen Magnetismus desde aquí. Puede descargar el volumen III de Archiv für den thierischen Magnetismus desde aquí.

1 comentario:

  1. Me complace gratamente encontrar un blog dedicado a estás asuntos no suelen ser muy mencionados ni estudiados en casi ningún sitio supongo que será por que el misterio o lo que es poco común no es algo atrayente para todas las personas sin más gracias por este aporte

    saludos

    ResponderEliminar

Muchas gracias por leer mi blog. Supongo que le ha resultado interesante, puesto que ha llegado hasta aquí.