lunes, 25 de abril de 2011

Tratado de Metapsíquica de Charles Robert Richet (17)

 § IV. -CLASIFICACIÓN DE LAS MODALIDADES DE LA CRIPTESTESIA

Los fenómenos de criptestesia son tan numerosos, tan variados, tan misteriosos, que debemos, para poner un poco de orden en este caos, intentar una clasificación.

Pero no hay que engañarse sobre el valor absoluto de tales grupos. Son necesarios para una enseñanza dogmática; insuficientes para la correcta interpretación de los complejos fenómenos que se presentan. Las cosas reales jamás se clasifican en nuestros marcos arbitrarios con la precisión que les atribuimos.

Separaremos en primer lugar la criptestesia experimental, provocada intencionadamente en un experimento, y la criptestesia accidental, que se manifiesta de improviso. Podríamos llamarla espontánea; pero la palabra espontánea no sería completamente exacta; porque esta criptestesia accidental es provocada por un fenómeno exterior.

Es muy posible que no haya diferencia esencial entre estos dos tipos de criptestesia; pero el método de estudio es muy diferente; porque no se producen de la misma manera.

La criptestesia experimental se observa a través de un experimento provocado, y por consiguiente, en principio por lo menos, es mejor analizada, mientras que la criptestesia accidental sobreviene repentinamente, sin ser requerida por un experimentador, pero por casualidad, sin esfuerzo, entre tales o cuales individuos normales, soñando o despiertos, o despiertos a medias, que son sorprendidos por el fenómeno en sí.

Esta división metódica de la criptestesia en experimental y accidental prueba que la metapsíquica es una ciencia de experimentación y de observación. Sería mutilarla dolorosamente según lo negligente que sea la experiencia o la observación.

La criptestesia experimental puede ser estudiada:

A. -En los sujetos normales.
B. -En los individuos hipnotizados.
C. -En los médiums.
D. -En los sensitivos.

Por lo tanto cuatro capítulos distintos, aunque la separación entre estas diversas condiciones jamás sea muy clara. Porque por una parte los médiums entran en trances que se parecen singularmente a la hipnosis. (Algunas veces hasta los hipnotizamos para que se produzca el estado medianímico). Por otra parte, jamás sabemos hasta qué punto los individuos a los que consideramos normales están cerca del estado hipnótico o del estado medianímico.

Hay, sin embargo, entre los médiums y los hipnotizados esta diferencia, que, en la inmensa mayoría, si no en la totalidad, de los casos, los médiums hablan, o escriben, o mueven la mesa o el tablero, como si estuviesen inspirados por una personalidad extraña; mientras que los hipnotizados no invocan a ningún guía. Pero esta distinción es más artificial que efectiva; porque sin duda la educación de los sensitivos, de los médiums, de los hipnotizados, desempeñó un papel preponderante en el mantenimiento o la pérdida de su personalidad normal.

En cuanto a los sensitivos, son individuos de apariencia normal, pero que parecen, sin ser médiums, ni sonámbulos, capaces de lucidez y de clarividencia, en ciertas condiciones no accidentales, sino experimentales (visión por el cristal, psicometría, etc.).

La criptestesia accidental, es la que no sobreviene, ni en el estado hipnótico, ni en el estado medianímico, y que se manifiesta repentinamente entre individuos completamente normales.

Todas las criptestesias accidentales pueden ser denominadas como moniciones.

Las moniciones son las revelaciones (por una vía que no es la de los sentidos normales) de un acontecimiento pasado o presente. Las premoniciones son las revelaciones de un hecho por venir.

Como las moniciones son numerosas y diversas, separaremos las moniciones que se refieren a acontecimientos cualesquiera, unas veces ligeros, otras veces graves (los graves son los que terminan con la muerte). Las moniciones de muerte, en efecto, representan un grupo considerable de hechos bastante homogéneos que no habría inconveniente en separar.

Las moniciones colectivas formarán un capítulo separado: porque constituyen una transición entre los fenómenos subjetivos y los fenómenos objetivos de la metapsíquica, y por consiguiente comportan una discusión completamente especial.

Varita de adivinación
Por último, hace falta en la criptestesia relacionar los fenómenos de adivinación por la varita, y posiblemente también las singulares manifestaciones de inteligencia calculada proporcionadas por algunos animales1.

Claude Bernard
1. Si se me encuentra demasiado severo para las teorías, me contentaré citando a Claude Bernard, el maestro indiscutible de las ciencias experimentales.
«En las ciencias la fe es un error, y el escepticismo un progreso. Todos los sistemas... que las ciencias crearon en su época embrionaria deben más tarde, cuando la ciencia tiende a constituirse, ser olvidados, y desaparecer como medios transitorios vueltos inútiles. El progreso no consiste en restaurar o despertar los antiguos sistemas: el verdadero progreso consiste en olvidarlos, y en reemplazarlos por el conocimiento de la ley de los fenómenos.» (Leç. de pathologie expérimentale [Lección de patología experimental], 1872, 399).

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Muchas gracias por leer mi blog. Supongo que le ha resultado interesante, puesto que ha llegado hasta aquí.